Etología

Un hombre, que no soy yo,
entra a este bar,
se sienta a esta mesa,
pide un café,
escribe estas líneas en donde un hombre entra un bar
con la idea de pedir café
y escribir unas líneas.

– No queda nada por decir – piensa –,
y si queda, cabe en una servilleta.

La totalidad de su pensamiento lo deprime,
lo aplasta,
lo unta sobre el cuaderno en el que escribe.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s